Blog Eva Llaguno
Siempre nos han enseñado a resistir las tentaciones. Nos dicen que no hay que ser débiles y que debemos ser fieles a nosotros mismos. Pero la verdad es que es muy difícil no caer cuando lo tienes delante y es justo lo que más te apetece.
En mi caso, a veces me cuesta mucho controlarme. Muchas veces prefiero ver la tele o estar con el móvil toda la tarde en lugar de hacer deberes o aprovechar el tiempo. En ese momento me digo que me lo merezco o que he tenido un día duro, pero después se nota en mis notas. Es entonces, cuando ves las consecuencias, cuando te arrepientes y te sientes mal.
También pienso que es más difícil resistirse cuando nadie te está viendo. Si hay alguien cerca, como un amigo o un familiar, es más fácil controlarse por vergüenza o por lo que puedan pensar. Además, creo que cuando eres joven cuesta más resistirse, porque se actúa más por impulso y sin pensar demasiado. En cambio, los adultos, gracias a la experiencia y al autocontrol, lo suelen tener un poco más fácil.
Aun así, no creo que caer o no en una tentación te haga mejor o peor persona. Simplemente somos personas normales que intentan hacerlo lo mejor posible y mejorar poco a poco, aunque no siempre sea fácil.
Comentarios
Publicar un comentario