Blog 1 Eneko
Yo, la verdad, casi no siento tentaciones muy fuertes. Pero sí veo que a mucha gente le cuesta con las cosas pequeñas del día a día. Por ejemplo, dejan para después lo que tendrían que hacer en ese momento, sueltan alguna mentirita inocente que parece que no le hace daño a nadie, o simplemente eligen el camino fácil en vez de hacer lo que saben que está bien. Son de esas tentaciones que cualquiera entiende, porque todos hemos caído en algo parecido en algún momento.El arrepentimiento suele llegar después, cuando ya hicimos lo que sea de forma impulsiva y, más tarde, con la cabeza fría, nos paramos a pensar tranquilamente. Muchas veces no nos arrepentimos tanto por lo que hicimos, sino porque nos damos cuenta de que no actuamos según los valores que decimos tener y que supuestamente son importantes para nosotros.Es curioso cómo se hace mucho más difícil resistir cuando nadie te está mirando. En esos momentos en los que estás solo, sin testigos, desaparece toda la presión externa y solo queda tu propia conciencia. Y la verdad es que no todo el mundo tiene el mismo nivel de autocontrol. A veces, solo el hecho de saber que alguien podría verte o juzgarte ya sirve como freno para portarnos mejor.La edad y el momento vital influyen bastante. No son las mismas tentaciones en la adolescencia que cuando somos mas mayores
Comentarios
Publicar un comentario