Blog 5 Gabi H
En esta situación me encuentro en un problema muy grande y que no tiene una respuesta facil. Hace un mes quedé con una amiga muy cercana que estaba muy mal porque su padre había muerto y además había sido el responsable de un atropello de un niño, algo que había conmocionado a toda la ciudad. Ella me contó todo muy rota, casi sin poder parar de llorar, diciendo que eso destruyó su familia, que discutían todo el tiempo y que su padre terminó sus días de una forma muy dura. Yo me quedé muy tocado, porque nunca habría pensado algo así de alguien tan cercano y me dio mucha pena por ella.
Mientras me hablaba, yo no sabía muy bien que decirle. Solo la escuchaba y asentía, porque no hay palabras para algo así. Cuando me fui a casa seguía dándole vueltas a todo y no podía dejar de pensar en lo injusto que había sido para todos, sobre todo para el niño y para mi amiga, que no tenía la culpa de nada. Me sentia muy raro, como con un peso en el pecho.
Esa misma noche quedé con una chica que me gustaba y, después de unas cervezas, le conté la historia sin decir nombres ni datos. No lo hice por mal, lo hice porque llevaba todo el día con eso en la cabeza y necesitaba sacarlo de alguna manera. A veces cuando hablas con alguien que no te conoce tanto, te resulta más facil contar cosas. La noche acabó bien, nos reímos y lo pasamos bien, pero luego no volví a verla y con el tiempo lo olvidé.
Un año después esa chica me llamó de repente y me dijo que se acordaba de la historia que le había contado. Me explicó que la había convertido en un guion para una serie o una película y que una plataforma muy grande le iba a pagar un millón de euros. También me dijo que quería darme una parte porque la historia venía de lo que yo le conté aquella noche. Yo me quedé en shock, porque es muchísimo dinero y podria cambiar muchas cosas en mi vida.
Pero al mismo tiempo me sentí fatal, porque esa historia no es mía, es de mi amiga y de su familia. Es su dolor y su pasado, y pensar que alguien gana dinero con eso me hace sentir mal. Yo creo que no estaría tranquilo si acepto el dinero sin decir nada. Por eso pienso que lo correcto es hablar con mi amiga y contarle lo que ha pasado, aunque me de miedo su reacción.
Si ella me dice que no le parece bien, yo no aceptaría el dinero, aunque sea mucho. Y si me dice que sí, entonces lo aceptaría pero siempre pensando en ella y en lo que ha vivido. Para mí, la amistad y el respeto valen más que un millón de euros.
Comentarios
Publicar un comentario