Blog 2 Gabi H
Gemini ha dicho Decidir si dar una buena puntuación a alguien que nos atendió mal es un dilema muy real hoy en día. Esto sucede porque muchas empresas usan las encuestas de satisfacción de forma muy estricta ya que si un empleado no recibe la nota máxima puede perder su bono o incluso su empleo. Así el cliente se convierte sin quererlo en el juez que decide el futuro económico de otra persona. Por eso elegir qué nota poner no es solo hablar del servicio sino pensar en las consecuencias para el trabajador. Cuando elegimos poner una buena nota a pesar de un mal trato lo hacemos por empatía. Entendemos que un empleado puede estar cansado o estresado por las malas condiciones de trabajo. En estos casos la honestidad sobre el servicio pasa a un segundo plano porque preferimos ayudar a que esa persona conserve su trabajo. Castigar a un trabajador con una nota baja casi nunca ayuda a que la empresa mejore y a menudo solo sirve para que despidan a alguien que quizás solo tuvo un mal día....