Blog 1/6 Alicia
A lo largo de nuestra vida nos han inculcado la resistencia a la tentación. Nos han enseñado a no ser débiles ante ella y mantenerse fiel a uno mismo. No obstante, no caer en la tentación se hace muy complicado cuando está enfrente tuyo y es lo único que te apetece.
A mi, personalmente, me cuesta resistirme en ocasiones. Muchas veces me ha podido el ver la tele o estar con el móvil toda la tarde en vez de hacer deberes o ser productiva. A pesar de que en el momento lo justificó diciendo que me lo merecía o que había tenido un día demasiado pesado, más tarde el hecho de no hacer nada se ve reflejado en mis notas. Es ahí, cuando te llegan las consecuencias, cuando te arrepientes de haberlo hecho y te sientes mal.
Asimismo, creo que resistir la tentación se hace todavía más complicado cuando no hay testigos. Si sientes la presión social o la de una amiga o un familiar, puede ser más fácil resistir la tentación, ya que por verguenza o por presión se hace más llevadero. Sobre todo cuando eres joven creo que es más complicado resistirse, porque los jóvenes son más propensos a guiarse por sus impulsos y no pensar mucho antes de actuar, mientras que los adultos, con su experiencia y paciencia y autorregulación aprendida con los años se les puede llegar a a hacer más fácil.
Sin embargo, no creo que resistir una tentación nos haga mejores o peores personas, nos hace personas normales, que intentan sobrevivir e intentar ser sus mejores versiones, on la lucha diaria que el conlleva.
Comentarios
Publicar un comentario