Blog 1 Aitor
La tentación, personalmente creo que es algo que nos persigue a lo largo de la vida. Es como una voz interna que nos saca de nuestros caminos a cambio de placer, alivio o emoción. Es esa experiencia compartida por todos los seres humando que nos recuerda lo imperfectos que somos.
Me considero una persone que, aunque caiga en las tentaciones de vez en cuando, mostrando mi naturaleza humana, se también mantenerme fuerte antes ellas. A veces más que otras. Siento que esos placeres momentáneos pero inmediatos pueden sacar lo peor de mi, pero más o menos los controlo.
Tentaciones ante las cuales ocasionalmente caigo son, los atracones de comida que me pego a media noche o el alcohol que consumo de vez en cuando siendo menor de edad. La verdad que aunque estos no sean muy buenos para la salud y me arrepienta de que a veces excedo de ellos, normalmente no me siento muy mal sobre estos. Como ya he dicho, creo que se mantenerme fuerte, por lo que raramente es cuando me paso en alguna de estas tentaciones. Aunque cuando me paso claramente me arrepiento.
Resistir es mucho más difícil cuando nadie nos ve. Sin ojos ajenos, desaparece la presión social, el miedo al juicio o la vergüenza. Solo quedamos nosotros frente al deseo, y ahí la tentación gana terreno porque no hay testigos que nos obliguen a ser coherentes con nuestra imagen pública. Aunque considero que hay casos como el alcohol que en ambientes específicos en más difícil de resistir.
Definitivamente la edad influye en el tipo de tentación. En la adolescencia creo que predomina el riesgo, el sexo y la búsqueda de dopamina. Mientras que en edades más adultas considero más común el buscar poder, evadir responsabilidades o la comodidad.
Creo que el resistirnos a las tentaciones nos hace mejores. Cada mini victoria contra una tentación, fortalece nuestro autocontrol. Aunque no creo que la tentación sea algo malo. Creo que son impulsos fuertes que, al final, nos revela quiénes somos realmente cuando creemos que nadie mira.
Comentarios
Publicar un comentario