blog 2 iker
En los últimos días se ha hablado mucho de lo que dijo Kylian Mbappé sobre la situación política en Francia y de la respuesta de Unai Simón. Y, siendo sincero, entiendo perfectamente a Mbappé y creo que hizo lo correcto.
Al final, muchas veces se nos olvida que los futbolistas no son solo deportistas, son personas normales con opiniones, preocupaciones y valores. Mbappé no dijo nada fuera de lugar: simplemente pidió a la gente joven que fuera a votar en un momento importante para su país. No estaba obligando a nadie ni imponiendo una idea concreta, solo animando a participar. Y eso, en una democracia, es algo positivo.
Además, Mbappé tiene una influencia enorme. Muchísima gente joven lo admira y lo escucha. Si utiliza esa voz para algo útil, como fomentar que la gente se implique y piense por sí misma, me parece incluso responsable. Muchas veces se critica que los jóvenes pasan de la política, pero cuando alguien intenta motivarlos, también se le critica. Es un poco incoherente.
Por otro lado, decir que los futbolistas deberían limitarse solo al deporte suena bien, pero no es realista. No dejan de ser ciudadanos como cualquiera de nosotros. Tienen derecho a opinar y a preocuparse por lo que pasa en su país. De hecho, quedarse callado también es una forma de posicionarse, aunque no lo parezca.
En resumen, lo que hizo Mbappé fue algo bastante natural: expresar su preocupación y animar a la gente a participar. No fue polémico, fue honesto. Y en tiempos como estos, que alguien con tanta visibilidad dé ese paso me parece más necesario que criticable
Comentarios
Publicar un comentario