Blog 6 Telmo

 Al mirar atrás, lo que queda no son tanto los exámenes o las notas, sino los momentos compartidos: las risas en clase, las conversaciones en los pasillos, los nervios antes de una presentación o la sensación de que, poco a poco, íbamos creciendo sin darnos cuenta. Son esos detalles los que acaban teniendo más peso.

Si pudiera borrar algo, quizá no sería un momento concreto, sino ciertas inseguridades: los miedos a equivocarme, a no encajar o a no estar a la altura. Porque muchas veces esas dudas nos frenan más que cualquier error real. Aun así, incluso esos momentos incómodos han formado parte del aprendizaje.

La principal conclusión es que el colegio no solo enseña contenidos, sino también a convivir, a conocerse a uno mismo y a enfrentarse a situaciones nuevas. Al final, más que lo que hemos estudiado, nos llevamos cómo hemos cambiado y todo lo que hemos aprendido fuera de los libros.

También me quedo con las personas. Algunas amistades que empezaron casi por casualidad y que con el tiempo se volvieron importantes, y también con aquellos compañeros con los que quizá no había tanta relación, pero que igualmente formaron parte de esta etapa. Al final, cada persona ha dejado algo, aunque haya sido pequeño.

Si pienso en algo que cambiaría, quizá serían las veces en las que no aproveché del todo las oportunidades: trabajos que podría haber hecho mejor, momentos en los que no participé por vergüenza o decisiones que tomé por inercia. No son grandes errores, pero sí pequeños recordatorios de que podría haber dado un poco más.

De todo esto saco otra idea clara: el tiempo pasa mucho más rápido de lo que parece cuando lo estás viviendo. Por eso, aprender a valorar el presente, a implicarse y a no dejar las cosas para después es probablemente una de las lecciones más importantes que me llevo de estos años.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Reseña 2/6

Blog 6 Lander

blog 6