Blog 6 Luna
Estamos a pocos días de terminar el curso y también de cerrar una etapa bastante importante, y la verdad es que se hace raro pensarlo.
Yo todavía me acuerdo de cuando empecé la ESO. El primer día de clase, mis padres me acompañaron al colegio y yo me sentía súper mayor, como si estuviera empezando algo importante. Tenía esa mezcla de nervios y emoción, y pensaba que quedaba muchísimo tiempo por delante, que aún faltaban muchos años hasta llegar a bachillerato.
Y ahora estoy aquí, a punto de terminar, y lo veo todo de otra manera. Es como que vuelve un poco esa sensación del principio, pero distinta. Y sobre todo me doy cuenta de que el tiempo ha pasado muchísimo más rápido de lo que pensaba.
Si echo la vista atrás, me quedo con los momentos del día a día. Ir a clase y acabar riéndote por cualquier tontería, los comentarios en medio de la explicación, las miradas con tus compañeros… cosas simples que en el momento parecen normales, pero que luego son las que más recuerdas. También los momentos con mis amigas, incluso las típicas peleas por tonterías que en su momento parecen un mundo, pero que luego se arreglan y con el tiempo hasta te hacen gracia.
Si tuviera que decir qué borraría, probablemente diría el estrés de los exámenes, aunque al final hasta eso se queda como una anécdota. Y quizá algún momento raro, como ese primer día de clase en el que todo se siente un poco incómodo y fuera de lugar.
En conclusión, creo que esta etapa ha sido mucho más que estudiar. Me llevo todos esos pequeños momentos que, sin darme cuenta, han sido los más importantes.
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