Blog 6 Aitor
Estamos a pocos días de que termine el curso y también nuestra etapa en el colegio. Después de tantos años, es inevitable mirar hacia atrás y hacer balance.
Con lo que me quedo es con mis compañeros. Los compañeros con los que he compartido risas son lo más valioso. También guardo con cariño los profesores que me han ayudado a crecer, tanto en lo académico como en lo personal. Otro recuerdo bonito son las actividades extraescolares, los partidos, las fiestas y todas esas pequeñas cosas que hacen que el día a día fuera más llevadero y especial.
Si pudiera borrar un recuerdo, eliminaría aquellos momentos en los que me sentí inseguro o avergonzado, como cuando suspendí algún examen importante o cuando me olvidaba de hacer algo de más paqueño. También borraría las veces que discutí o me pelee con amigos por tonterías y que luego me arrepentí.
De todo esto saco varias conclusiones: el tiempo pasa muy rápido y hay que aprovechar cada etapa. He aprendido que los errores forman parte del aprendizaje y que las relaciones con los demás son lo que realmente importa. Además, he entendido que el esfuerzo constante gana al talento si el talento no se esfueza constantemente.
En definitiva, me voy del colegio con felicidad, pero también con de pena al empezar una nueva etapa. Ha sido muy bonito y estoy agradecido por todo y todos. Aunque algunos menos que otros.
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