Blog 3 Carla
En mi caso, la situación es bastante clara. Yo no estoy en un momento en el que me hunda por mi aspecto físico ni en el que mi autoestima dependa de cómo me veo. Lo que me pasa es un tema de salud. El médico me ha dicho que necesito perder peso por mi bienestar, no por estética, y eso cambia mucho la decisión.
Por eso, ahora mismo lo tengo claro: elegiría ir al gimnasio y cuidar mi alimentación. Es lo más coherente conmigo misma y con lo que siempre he defendido sobre la belleza real. Además, es la opción más sana y la que mejor me va a ayudar a largo plazo. No tendría sentido tomar una pastilla rápida si lo que quiero es estar bien de verdad y durante mucho tiempo.
También sé que hacer ejercicio y comer mejor no solo cambia el cuerpo, sino también cómo me siento. Tendría más energía, más fuerza y me encontraría mejor conmigo misma. No es solo un cambio por fuera, también es por dentro.
Eso sí, también pienso que si mi situación fuera diferente, quizá no lo tendría tan claro. Si estuviera en un momento muy malo, donde mi físico me afectara muchísimo y no levantara cabeza, puede que me costara más decidir. En ese caso, aunque sé lo que es correcto, no sé si rechazaría tan fácil una solución rápida.
Pero siendo sincera conmigo misma y con mi situación actual, que es por salud, no tengo dudas: me apuntaría al gimnasio, cuidaría lo que como y apostaría por mejorar poco a poco.
Comentarios
Publicar un comentario