Blog 2 Jonra
La verdad es que la situación entre Mbappé y Unai Simón da bastante en qué pensar. Por un lado, Mbappé pidió a los jóvenes que votaran para frenar a la extrema derecha en Francia. Por otro, Unai Simón prefirió no meterse en líos al principio, diciendo que los futbolistas solo deberían hablar de la pelota, aunque más tarde aclaró que él también rechaza el fascismo.
Si me preguntan mi opinión, lo tengo claro: creo que los famosos y los deportistas sí deben mojarse y dar su punto de vista sobre las cosas importantes que pasan en la sociedad.
Piénsalo así: hoy en día, muchísimos jóvenes no ven el telediario ni leen el periódico, pero siguen cada paso de sus ídolos en las redes sociales. Si un deportista usa ese altavoz gigante para decir "chicos, id a votar" o "el racismo no tiene cabida aquí", ese mensaje llega directamente y cala de verdad.
Al final del día, los jugadores, antes de ponerse las botas, son ciudadanos como tú y como yo. Les afecta lo que pasa en la calle. No hace falta que sean grandes expertos en política para pedir respeto o defender la democracia.
Para mí, aprovechar esa fama para intentar mejorar un poco la sociedad es un acto de valentía y de pura responsabilidad. El deporte no puede vivir aislado del mundo.
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