Blog 6 Paola

 Ama, si te llega esta carta, ya estaré muerta.

La escribo en la oscuridad, con manos que no tiemblan por miedo,
sino por todo lo que aún me queda por decirte.

No llores demasiado por mí ama,
porque me voy pensando en tu voz llamándome a cenar,
en tus manos cansadas peinándome el pelo cuando era una niña,
en el olor a pan caliente que llenaba la casa al amanecer.

Aquí la noche es fría,
pero cierro los ojos y me cubro con el recuerdo de tu abrazo.

No pude darte nietos,
ni una casa con jardín como soñabas,
ni la tranquilidad de verme envejecer a tu lado.
Solo puedo darte estas palabras torcidas y urgentes,
que ojalá te lleguen como una caricia y no como un disparo al corazón.

Dile a mi hermana que no olvido sus risas,
que en los días más oscuros fueron mi refugio.
Y guarda, si puedes, mi bufanda gris;
todavía huele un poco a casa, aunque esté manchada de barro y distancia.

No odio a nadie, ama.
Eso quiero que lo sepas.
Me voy con tristeza, sí,
pero también con la certeza de haber amado la vida,
aunque haya sido breve y dura como el invierno.

Cuando mires el cielo al atardecer,
piensa que en algún lugar de esa luz me he quedado,
libre del ruido y del miedo,
agradecida por cada día que me diste.

Perdóname por irme antes de tiempo.
Gracias por haber sido mi hogar en este mundo que se rompía.

Tu hija,
que te quiere más allá de la muerte.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Blog 1 Markel

Reseña 2/6

blog 6