Blog 6 Telmo
Madre, si te llega esta carta, ya estaré muerto. Te escribo con el corazón en la mano y mucho miedo. No sé cómo decir adiós, pero necesito hablarte una última vez.
No llores demasiado por mí. Me voy triste, pero tranquilo, porque no hice nada malo. Solo fui fiel a lo que pensaba y a lo que me enseñaste desde pequeño.
Pienso en casa, en tus abrazos y en las noches junto al fuego. Ojalá pudiera volver a verte y darte las gracias por todo. Dile a padre y a mis hermanos que los quiero mucho y que sigan adelante.
Aquí todo está en silencio y la noche es larga. Mañana será mi último día. No guardes odio en tu corazón, madre, vive en paz y recuerda los momentos buenos.
Muero joven, pero con tu amor conmigo. Reza por mí como yo pienso en ti ahora. Tu hijo no te olvidará nunca.
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