Blog 6 Markel
Hola ama:
Te escribo esta carta porque es lo único que puedo hacer ahora. Estoy solo y sé que pronto todo terminará. Quiero despedirme de ti con mis palabras. Si esta carta llega a tus manos, significa que yo ya no estoy vivo. No quiero que tengas dudas ni esperes algo que no puede pasar. Solo quiero que sepas lo que siento antes de irme.
No hice nada malo, ama. No soy una mala persona. La guerra ha sido muy injusta con mucha gente. A muchos nos ha tocado sufrir sin haber hecho daño a nadie. He tenido mucho tiempo para pensar y recordar. Pienso en nuestra casa, en los días tranquilos y en las cosas simples de antes. Ahora entiendo que eso era lo más importante.
Pienso mucho en ti y en todo lo que hiciste por mí. Recuerdo cuando me cuidabas de pequeño y cuando me dabas consejos. Todo eso me ayudó a ser quien soy. Aunque esté aquí, esos recuerdos me acompañan y me dan un poco de calma. No quiero que sufras pensando que estuve solo, porque en mi mente siempre estuviste conmigo.
La guerra nos ha separado y ha roto muchas familias. Ha hecho sufrir a personas que no lo merecían. Aquí he aprendido que el odio no soluciona nada. Por eso me voy sin rencor. Me duele dejarte y no poder despedirme en persona. Me duele imaginarte leyendo esta carta y llorando. Perdóname por ese dolor, madre, porque nunca quise hacerte daño. Cuida de mis hermanos y protégelos todo lo que puedas. Diles que los quiero y que siempre pensé en ellos. Enséñales a vivir con respeto y sin violencia. Ojalá no tengan que pasar por algo así nunca. Ojalá el futuro sea mejor que este presente tan oscuro.
No quiero que te hundas por mí. Llora si lo necesitas, pero luego sigue viviendo. Busca fuerzas en los recuerdos buenos y no solo en este final triste. Gracias por darme la vida, por cuidarme y por quererme siempre. Me voy tranquilo sabiendo que tuve una madre como tú. Aunque no esté, siempre seré tu hijo y siempre estaré contigo en tu memoria.
Gracias por todo ama,
Tu hijo, Markel.
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