Blog 6 Ibai
Ama, si te llega esta carta, ya estaré muerto.
Me han dicho que la entregarán si pueden, y quiero creer que si.
Escribo sentado en el suelo, apoyado contra una pared húmeda.
No tengo mucho papel, así que intento no equivocarme.
Hace horas que no duermo, pero tampoco tengo sueño.
Pienso en ti todo el tiempo, aunque intento no hacerlo para no venirme abajo.
No sé si hice bien o mal en todo lo que pasó.
Aquí nadie lo sabe ya.
Solo sé que mañana me matarán y que tú seguirás viva.
Eso es lo que más me duele.
No quiero que pases vergüenza por mí.
No quiero que digan que fui un criminal o un cobarde.
Yo solo fui un hombre asustado en un tiempo equivocado.
Ojalá hubiera escuchado más cuando me pedías prudencia.
Ojalá hubiera vuelto a casa aquel día.
Si alguna vez te hablé mal, perdóname.
Si alguna vez te fallé, perdóname también.
No tuve ocasión de arreglar nada.
Aquí todo se termina sin explicaciones.
No guardes mis cosas como reliquias.
Úsalas o dónalas a quien las necesite.
Quédate solo con los recuerdos buenos.
Con el niño que fui antes de todo esto.
Dile a mi hermana que no intente vengarse.
Que no vale la pena perder otra vida.
Yo ya estoy cansado, ama.
No tengo odio, solo tristeza.
Cuando oigas mi nombre, no pienses en cómo morí.
Piensa en cómo te quise.
Hasta nunca ama.
Comentarios
Publicar un comentario