Blog 4
La situación de Andoni es un ejemplo claro de acoso escolar y de burlas que pueden hacer mucho daño. A Andoni se le puede aconsejar, primero, que no se sienta culpable por lo que pasó, porque él no hizo nada mal. La broma no es su culpa y no tiene por qué sentirse mal. Es muy importante que hable con un adulto de confianza, como su tutor, el orientador del cole o su familia, para que sepan lo que está pasando y puedan ayudarle. Guardarse estas cosas solo hace que uno se sienta peor. También puede intentar acercarse a compañeros que le traten bien y participar en actividades que le gusten, como deportes, talleres o clubes, ya que esto le puede ayudar a hacer nuevos amigos y a sentirse más seguro de sí mismo.
Además, Andoni debe saber que su valor como persona no depende de su físico ni de ser popular. Todos merecen respeto. Si las burlas continúan, tiene derecho a pedir ayuda y a que el centro actúe. En cuanto a los alumnos que se meten con los más débiles, la escuela no debe permitir este tipo de comportamientos. Es necesario que haya normas claras contra el acoso y que se cumplan. Pero no solo se trata de castigar, sino de educar. En las tutorías se puede trabajar la empatía, el respeto y la importancia de no reír las bromas crueles. También es importante que los compañeros aprendan a apoyar a quien sufre acoso y a decir que esas conductas no están bien. Solo así se puede lograr una convivencia mejor en el instituto.
Comentarios
Publicar un comentario