Blog 4 Markel
La historia de Andoni es muy triste, pero también muy real. Muchas veces, en los colegios e institutos, hay personas que sufren porque otros se burlan de ellas sin pensar en el daño que hacen. Andoni es un chico normal que solo quiere vivir tranquilo, estudiar y llevarse bien con los demás. Pero desde hace meses, algunos compañeros se meten con él solo porque es “gordito” y no es popular. Eso ya es injusto. Nadie se merece que lo traten así por su aspecto o por no encajar en un grupo.
Además, Andoni siente algo especial por una chica de clase. Le gusta, pero tiene miedo de decirlo. Eso también es normal. A veces, decir lo que sentimos da vergüenza o miedo. Cuando encuentra la carta firmada por Irati, él cree que por fin tiene una oportunidad. Se siente feliz y animado. Parece que por un momento todo puede mejorar. Pero cuando se acerca a Irati y ella le dice que no sabe nada de la carta, su mundo se rompe. No solo se siente rechazado, sino también engañado. Y encima ve a varios compañeros riéndose a carcajadas. Es una situación muy cruel y nadie merece pasar por algo así.
Primero a Andoni le podemos aconsejar y decir que no piense que lo que ha pasado es culpa suya. Él no ha hecho nada malo. Debe hablar con un adulto de confianza, un profesor, la tutora o sus padres. Guardarse todo dentro solo hace más daño. También es importante que se rodee de personas que lo respeten y lo valoren y que se atreva a pedir ayuda ya que le puede ayudar mucho a superar su situación. Lo más importante es que no piense que pedir ayuda es ser una persona no débil, es todo lo contrario, es ser una persona valiente.
Y con los alumnos que se meten con los más débiles hay que actuar. Los profesores deben hablar con ellos y poner normas claras. Reírse de otro no es una broma, es violencia. También es necesario enseñar empatía: ayudarles a entender que sus acciones tienen consecuencias y que pueden causar mucho daño.
En una clase todos deben sentirse seguros. Nadie debería tener miedo de ser quien es. Y todos deberíamos aprender a tratar a los demás como nos gustaría que nos trataran a nosotros. Sólo así podremos crear un ambiente justo y sano.
Comentarios
Publicar un comentario