Blog Eva Llaguno
En la última reunión de la comunidad de vecinos se decidió gastar 2.500 euros para quitar los grafitis que había pintados en la puerta del garaje. Esta situación no es nueva, a lo largo del último año han sido varías las limpiezas que hemos tenido que pagar para quitar estas pintadas.
Este tema genera problemas entre los vecinos ya que, algunos creen que el grafiti es una expresión artística y que la puerta del garaje está mejor con estos dibujos. Sin embargo, otros lo consideran vandalismo porque es una propiedad privada y no tienen por qué pintar en ella. Además, algunas veces, aparte de las pintadas aparecen insultos a políticos, o incluso amenazas.
La comunidad está tan desesperada, que algunos vecinos quieren poner cámaras de seguridad para grabar a los autores mientras están pintando y después poner una denuncia en comisaría. Yo no creo que esto sea una solución eficaz. Por un lado, porque suelen ir con pasamontañas y por el otro porque no creo que sea legal poner una cámara en la vía pública y grabar a todas las personas, iría contra nuestra privacidad.
Por eso, y para evitar problemas, los graffiteros deberían de preguntar a la comunidad si está de acuerdo en que se pinte ahí. Por mi parte, no tendría ningún problema en permitirles pintar sus graffitis en la puerta del garaje, siempre y cuando tengan cierto nivel estético y desde luego, prohibiría las faltas de respeto.
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