Blog 5 Aitor
Hay una canción que siempre me ha acompañado en los momentos más difíciles: “Fix You” de Coldplay. La primera vez que la escuché no la entendía, ya que era pequeño. Pero fue en estados unidos cuando la escuche y por fin la entendí. Esto fue una etapa complicada, cuando sentía que todo lo que hacía no era suficiente, y que el mundo pesaba más de lo normal. Recuerdo estar sentado en silencio, con los auriculares puestos, y sentir cómo cada palabra parecía hablarme directamente.
La letra, que habla de intentar arreglar lo que parece roto y de acompañar a alguien en su dolor, me hizo pensar en lo importante que es tener a alguien que te apoye sin juzgarte, lo que al principio de mi año en estados unidos fue una preocupación constante. Pero también me hizo reflexionar sobre la fuerza que tenemos para levantarnos solos, incluso cuando parece imposible.
Con el tiempo, la canción se convirtió en un símbolo para mí. La escucho cuando necesito recordar que los momentos difíciles no duran para siempre, que después de la oscuridad siempre llega la luz. Cada vez que suena, me transporta a aquel momento de debilidad en estados unidos, pero también me recuerda que lo superé, que sigo aquí, más fuerte y más consciente de lo que valgo.
Creo que todos tenemos una canción así, una que se vuelve parte de nuestra historia. “Fix You” no es solo una melodía bonita; es una promesa silenciosa de que, aunque la vida se rompa por momentos, siempre hay una manera de reconstruirla, nota a nota, paso a paso.
Por eso ahora me encanta escucharla en cualquier lugar, en el coche, en el gimnasio... Se ha convertido en una de mis canciones favoritas desde que la conocí.
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